La disponibilidad de agua caliente con la que lavarnos y ducharnos es un invento relativamente reciente. Hasta hace tan solo algunas décadas las personas se bañaban de forma natural, en agua fría. Hay multitud de estudios que relacionan de forma directa el exceso de comodidad térmica con una mayor predisposición a la obesidad y a diversas enfermedades modernas, y exponer a nuestro cuerpo al frío significa aumentar de forma exponencial el gasto calórico (ya que aumenta el metabolismo del cuerpo), además de otros cambios muy perceptibles como pueden ser el estado de ánimo y una mejor respuesta del sistema inmunitario.
Todos estos beneficios son también perceptibles en la piel, y precisamente en este artículo hablaremos de los beneficios del frío y las bajas temperaturas para la piel de las personas.
Beneficios del frío para la piel
Ante la presencia de temperaturas bajas nuestro cuerpo disminuye el riego sanguíneo que transporta hacia las extremidades concentrándolo en la zona del tronco, con la intención de proteger y asegurar una temperatura óptima para nuestros órganos vitales.
Mejora de la respuesta circulatoria
La respuesta del cuerpo al exponer la piel al frío mejora el trabajo de dilatación y contracción de los vasos sanguíneos, ayudando a que la piel y los músculos aprendan a responder mejor a estímulos externos.
Mejor aspecto de la piel de la cara
Los efectos del frío en la piel resultan evidentes en la cara, donde la exposición al frío tiene los siguientes efectos probados.
Para eliminar o disimular las ojeras
Uno de los remedios caseros más utilizados para la eliminación de las ojeras es la aplicación de frío en la zona utilizando una compresa o toalla húmeda. La restricción circulatoria que causa el frío ayuda a eliminar las ojeras debajo de los ojos en pocos minutos, aunque los efectos durarán más bien poco tiempo.
Para mejorar de los síntomas del acné
Algunas personas abogan por usar tratamientos basados en bajas temperaturas o hielo para el acné, para reducir la inflamación y minimizar la producción de sebo a través de los poros cutáneos. En este caso es recomendable utilizar toallitas esterilizadas, o esterilizarlas de una aplicación a otra.
Cómo aplicar un masaje de frío
Existen dos formas de aplicar frío a través de un masaje, ambas utilizando cubitos de hielo que se encuentran a disposición en casa.
El primer método es el de realizar un masaje de frío utilizando cubitos de hielo enrollados dentro de un paño o toalla de algodón. El paño se puede desplazar mediante un masaje a través de movimientos circulares.
La segunda forma sería desplazando los cubitos de hielo directamente sobre la piel, realizando una presión leve sobre la zona que se quiere masajear. El cubito de hielo se deslizará más fácilmente sobre la piel que una toalla mojada.
¿Funcionan los tratamientos con frío para nuestra piel?
Aunque exponerse al frío ayuda a nuestro organismo a ser más flexible metabólicamente (impactando de forma directa en nuestro estado de humor, defensas y descanso) existe poca evidencia de que el simple tratamiento con frío pueda solucionar un problema o condición dermatológico severo más allá de ofrecer alivio sintomático temporal. Por esa razón desde Top Dermal te recomendamos que consultes con tu especialista en cosmetología de confianza en el caso de que estés pensando en resultados duraderos.


